Skip to main content

A lo largo de la última década y media, la mayor parte del crecimiento económico global ha tenido lugar en países en desarrollo y de ingresos medios. Los estándares y prácticas de gobernabilidad están madurando: muchas naciones han estado desarrollando y poniendo a prueba sus propias soluciones a medida que trazan un camino hacia el Hambre Cero. Al mismo tiempo, la universalidad de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), y en particular el Objetivo 2, determinan que se deben erradicar el hambre y la malnutrición para todas las personas en todos los contextos de los países (algo que ningún agente de desarrollo, gobierno u otra entidad pueden lograr de forma aislada). Esta es también la razón por la cual el Objetivo 17, el último de los ODS, compromete a los interesados a lograr todas las alianzas necesarias alcanzar los otros 16.

Con una agenda de desarrollo común para el mundo, pero con una gran variedad de necesidades y experiencias nacionales, la oferta del Programa Mundial de Alimentos (WFP) está evolucionando. Propulsados por la demanda de los países, hemos reforzado el apoyo a los gobiernos a través de Cooperación sur-sur y triangular. La expresión cubre el intercambio directo de saber, experiencias, habilidades, recursos y conocimientos técnicos entre los países en desarrollo, a menudo asistidos por un donante o por una organización multilateral tal como el WFP. Este asesoramiento "triangular" puede asumir la forma de financiación, entrenamiento, gestión, sistemas tecnológicos, u otros tipos de apoyo.

Nuestra participación en el proceso es tanto una necesidad pragmática como la reflexión de las tendencias globales. La cooperación entre países en desarrollo se está expandiendo tanto en volumen como en escala: el informe de 2015 del Secretario General de la ONU sobre cooperación Sur-Sur estima flujos entre los países en desarrollo de entre 16.000 y 19.000 millones de dólares o de aproximadamente un 12% de la asistencia internacional al desarrollo total.

En la práctica, el WFP responde a solicitudes de los gobiernos de los países en desarrollo para ayudar a identificar, capturar y ofrecer paquetes de soluciones nacionales en materia de alimentación y nutrición, y compartir estas soluciones con sus pares. Esta forma de apoyo complementa nuestro sistema establecido, en virtud del cual las oficinas del WFP de cada país proporcionan asistencia bilateral a los gobiernos locales:

  • estableciendo canales de comunicación o cooperación entre dos o más países en sectores en los cuales tienen experiencias relevantes para compartir;
  • diseminando soluciones nacionales innovadoras que promueven el Hambre Cero;
  • apoyando a los países a identificar y "aprobar" posibles soluciones extranjeras para sus desafíos domésticos aún sin resolver;
  • compartiendo experiencias locales y lecciones aprendidas acerca de cómo amplificar sus prácticas de seguridad alimentaria;
  • asociándose con organizaciones regionales o subregionales para impulsar la colaboración para reducir el hambre y la malnutrición;
  • reforzando los vínculos con y entre instituciones de investigación y organizaciones no gubernamentales para desarrollar una base de evidencia Hambre Cero;
  • e integrar y alinear el trabajo del WFP con iniciativas más amplias de la ONU, incluyendo las de otros organismos basados en Roma (OAA y FIDA), la Oficina de la ONU para la Cooperación sur-sur y la totalidad del sistema de la ONU.

La evidencia de las iniciativas de Cooperación sur-sur y triangularapoyadas por el WFP hasta ahora ha revelado un interés generalizado por parte de los países en desarrollo por involucrarse en una Cooperación sur-sur y triangular con el WFP en áreas tales como:

  • protección social y redes de seguridad (con un enfoque en los programas de alimentación escolar),
  • nutrición y fortificación de los alimentos;
  • empoderar a los pequeños agricultores y conectarlos con los mercados;
  • desarrollo rural y alivio de la pobreza;
  • reducción de los riesgos de desastre, adaptación climática y alerta temprana;
  • y preparación y respuesta a las emergencias.
60% de las oficinas de país del WFP
participaron en actividades de Cooperación sur-sur en 2015